Implants World Cup: espectacular ‘batalla’…y a esperar la decisión final

El Palacio de Congresos de Granada ha acogido la fase final de la Implants World Cup (IWC), precedida por una sesión magistral de casos clínicos, con la participación en ella de expertos de la talla de Antonio Liñares, Patricia Solano, Ion Zabalegui y Ana Castro. Ahora es el turno del jurado, que dará a conocer su fallo el sábado, en el Espacio Integra situado en la exposición comercial del Congreso SEPA Granada.

Los doctores Xurxo Álvarez Lourido (España), Victor Astolfi (Estados Unidos/España), Jun Li (China), Juan Mesquida (España) y Germán Pardo (España) han defendido sus casos clínicos, que han alcanzado la gran final tras superar un exigente proceso de evaluación y selección.

Las presentaciones han tenido una duración de 20 minutos a cargo del autor principal, con 10 minutos adicionales para preguntas del jurado. Los cinco finalistas recibirán un diploma y un kit de instrumental Hu-Friedy. Los dos finalistas de la tercera fase recibirán una estancia clínica con Óscar González. Los miembros del jurado de esta tercera fase son Antonio Liñares, Ion Zabalegui, Patricia Solano y Ana Castro.

Identificar, reconocer y poner en valor casos clínicos de implantología realizados en escenarios complejos, que destaquen por la excelencia clínica global. Este es el objetivo principal de la Implants World Cup (IWC), una iniciativa de la Fundación Sepa abierta a toda la comunidad de profesionales de la salud bucal nacionales e internacionales. La competición se ha estructurado en tres fases: 1) Un jurado designado por SEPA seleccionó los 15 mejores casos; 2) Los autores presentaron su caso online; 3) Y ahora los 5 casos finalistas se han podido defender presencialmente en el Congreso SEPA Granada 2026, el 20 de mayo.

Se han admitido casos clínicos de tratamiento con implantes dentales en escenarios complejos, definidos como aquellos que incluyen uno o varios factores de complejidad biológica, anatómica, estética o técnica. El concurso no premia la acumulación de técnicas ni la complejidad por sí misma, sino la coherencia clínica, la toma de decisiones bien fundamentada y el beneficio real para el paciente, priorizando siempre enfoques biológicamente respetuosos y mínimamente invasivos cuando estén indicados.