Ser director invitado de un número de ‘Periodoncia Clínica’ dedicado exclusivamente a la implantología inmediata ha sido un auténtico placer
¿Cómo valora su experiencia como director invitado en el nº 20 de “Periodoncia Clínica”?
Ha sido un privilegio, un honor, recibir esta invitación por parte de SEPA, de la mano del director de la revista, que es un queridísimo amigo mío y compañero con el que hemos compartido mucha experiencia en la investigación de estos implantes inmediatos. Llegar a ser director invitado de un número de “Periodoncia Clínica” dedicado exclusivamente a la implantología inmediata ha sido un auténtico placer, y realmente una experiencia muy positiva. Además, ha sido extraordinario ser codirector junto al profesor Jean Cosyn, uno de los investigadores más punteros en esta línea de investigación sobre nuevos protocolos quirúrgicos; sin duda, esto también ha contribuido a que la experiencia haya sido muy enriquecedora para mí.
Sin duda, es un lujo poder contar con la colaboración del Dr. Cosyn…
Sí, claro. Siempre que he coincidido con él ha mostrado disponibilidad y amabilidad, y en esta ocasión también ha contribuido escribiendo una fantástica revisión, de forma que la colaboración ha sido positiva.
Los implantes inmediatos han evolucionado muchísimo en últimos años y era precisa una actualización de este protocolo quirúrgico
¿Por qué le parece necesario este monográfico sobre implantes inmediatos?
Es necesario porque los implantes inmediatos han evolucionado muchísimo en últimos años y, por eso, era precisa una actualización de este protocolo quirúrgico.
Empezamos en 2005 realmente con la investigación seria y rigurosa a nivel científico sobre este protocolo quirúrgico y, desde entonces, he tenido el placer de desarrollar todo mi doctorado sobre las bases biológicas de este protocolo quirúrgico. En 2009, de acuerdo a la literatura que teníamos entonces, no era un protocolo fiable, no era seguro, era un protocolo alternativo que se podía utilizar, pero no sabíamos los resultados, cuál era la credibilidad de estos resultados. Hoy en día, 15 años después, creo que el mundo de la implantología inmediata ha cambiado completamente, de forma que era necesario hacer un número para resumir las bases biológicas, los resultados clínicos que podemos esperar de este protocolo, los factores que más tenemos que tener en cuenta, que más influyen en el resultado estético, la salud periimplantaria, y, además, poner en contexto cuáles son las nuevas fronteras.
El protocolo clínico de implantes inmediatos ha pasado de ser un mito a convertirse en una realidad clínica
¿Qué podemos aprender del nº 20 de “Periodoncia Clínica”?
Siempre hay investigadores y clínicos que aportan ideas que son realmente hipótesis y que luego tenemos que corroborar en la práctica clínica. Partiendo de este hecho, hemos planteado un monográfico que abordase las nuevas fronteras en este ámbito; algunas de ellas están ya corroboradas y se empiezan a utilizar en el día a día clínico, mientras que otras son muy trasgresoras, aunque basadas o con una sólida base biológica. Esto se refleja en este monográfico, gracias a las contribuciones de muchos expertos que han colaborado en este número, de forma que podemos aprender mucho de él: la base, lo que tenemos hasta ahora, todos los resultados, todo lo que es cierto, y también podemos aprender y empezar a anticipar un poco el futuro de los implantes inmediatos gracias a este número.
Y, en concreto, si tuviese que destacar tan solo un par de aportaciones hechas en este número de la revista, ¿qué destacaría?
Por un lado, destacaría el protocolo clínico, que ha pasado de ser investigación y poco predecible a… bueno. Yo siempre lo he definido como que ha habido un cambio de mito a realidad clínica. Hoy en día, este protocolo es una realidad clínica que funciona muy bien y que ayuda al odontólogo, pero sobre todo al paciente; de esta forma, permite una cirugía menos invasiva, en menos tiempo quirúrgico y con menor morbilidad, ósea. Este es un punto muy relevante que se aborda en esta monografía.
El protocolo clínico en implantes inmediatos permite una cirugía menos invasiva, en menos tiempo quirúrgico y con menor morbilidad
Por otra parte, se apuntan tendencias de futuro. Los implantes inmediatos pueden ir más allá, haciendo posible la resolución de casos extremos, que normalmente precisarían de dos o tres cirugías en estos momentos. Dentro de unos años, tendremos la oportunidad de seguir adelante con este protocolo y resolver estos casos complejos en una sola cirugía. Esto sería una grandísima ventaja para el paciente, pero todavía nos falta la evidencia científica.
¿Dónde se sitúan las nuevas fronteras en implantes inmediatos?
Las nuevas fronteras en implantología inmediata se sitúan en alveolos destruidos. Repito, casos que normalmente resolveríamos en dos o tres cirugías, quizás pronto podríamos resolverlos en una sola. Hay que esperar resultados predecibles, que de momento no los tenemos. Eso sí, se cuentan con resultados fantásticos en el sector anterior.
Los implantes inmediatos pueden ir más allá en un futuro, haciendo posible la resolución de casos extremos
Sin embargo, y a pesar de que los implantes inmediatos han demostrado tener magníficos resultados en sector anterior, ¿por qué que hay aún clínicos reticentes a utilizar está técnica?
En cierta medida, es normal. En la Universidad Complutense de Madrid, hasta 2010 que realizamos el primer estudio, no teníamos ninguna confianza en este protocolo. ¿Por qué? Porque no teníamos datos, mientras que luego hemos sido participes en el desarrollo clínico de este protocolo, a través de estudios preclínicos y clínicos, con el profesor Mariano Sanz y con el Dr. Ignacio Sanz Martín, que básicamente han demostrado que el protocolo es seguro y es fiable.
Además de nosotros, también ha habido otros grupos de investigación que han corroborado nuestros resultados, y que han escrito parte de las revisiones y algunos artículos para este número. Entre todos hemos entendido y comprobado que el protocolo es fiable. ¿Por qué hay grupos reticentes todavía? Porque son grupos que han diseñado su propio protocolo, enfocando el tipo de método a la hora de enfrentarse a casos en sector anterior y les cuesta cambiar su metodología.
Las nuevas fronteras en implantología inmediata se sitúan en alveolos destruidos
Lo único que nos falta en implantología inmediata es el largo plazo y, sobre todo, nos falta la comparación con los protocolos convencionales. Los muy puristas, que todavía esperan más evidencias para querer utilizar este protocolo en sus pacientes, son extremadamente prudentes. Estos expertos demandan estudios comparativos entre implantes inmediatos y los protocolos convencionales; sin duda, faltan estos datos y de ahí procede esta reticencia.
¿Qué futuro le depara a medio y largo plazo a los implantes inmediatos?
Imagínate que tenemos, dependiendo del tiempo de colocación del implante, 4 protocolos de colocación. El 1º que es el inmediato, mientras que el 2º, el 3º y el 4º son esperando 8, 12 o 16 semanas, respectivamente. Yo creo que finalmente estaremos cada vez más cerca de eliminar el tipo 2, el que apuesta por esperar 8 semanas, que tiene muy poco sentido, y cada vez iremos más a esperar mucho (protocolos 3 ó 4) o nada. Es decir, en un futuro próximo pasaremos a emplear solo dos protocolos de implantes: el inmediato y el que apuesta por esperar mucho (entre 12-16 semanas).
En la Universidad Complutense de Madrid, hasta 2010 que realizamos el primer estudio, no teníamos ninguna confianza en este protocolo
Esta predicción mía es la de un clínico, un investigador, que ha escrito mucho sobre este protocolo y que al principio no tenía ninguna confianza en él, ya que los datos no eran prometedores. Nos estábamos equivocando, teníamos conceptos biológicos equivocados que venían de la antigüedad, de lo que sabíamos de los protocolos convencionales. Con el tiempo hemos aprendido mucho, y ahora nos enfrentamos a un protocolo que es muy fiable.
En un futuro próximo pasaremos a emplear solo dos protocolos de implantes: el inmediato y el que apuesta por esperar mucho
Imagínate que las conclusiones del último workshop europeo, del 2018, limitan muchísimo el uso de este protocolo, solo a casos muy concretos, con muy poca relevancia estética, prudentes. La evidencia científica todavía es escasa, pero es un protocolo muy prometedor que va a evolucionar más. La suerte que hemos tenido en este número de “Periodoncia Clínica” es que los que han escrito los artículos son los que han delineado y descrito las nuevas fronteras, es decir, que son los que mejor saben lo que veremos en el futuro. Por todo ello, para mí ha sido un honor, placer y un gusto poder codirigir este monográfico.