Un reciente estudio publicado en “The Journal of Oral Medicine and Dental Research” avanza en el conocimiento de los factores que motivan que los pacientes con COVID-19 tengan más probabilidades de experimentar complicaciones si también tienen periodontitis. El SARS-CoV-2 podría pasar a los pulmones de las personas desde la saliva, trasladándose directamente de la boca al torrente sanguíneo, particularmente si las personas padecen esta enfermedad periodontal.
El potencial de las encías sanas para reducir la gravedad de la enfermedad COVID-19 ya había sido descrito recientemente por otros investigadores; de hecho, en el “Journal of Clinical Periodontology” se dio a conocer hace unos meses un estudio co-dirigido por el Prof. Mariano Sanz, patrono de la Fundación SEPA, en el que se ponía de manifiesto que los pacientes con COVID-19 tenían casi 9 veces más posibilidades de morir, 4 veces más posibilidades de necesitar ventilación asistida y, aproximadamente, 3,5 veces más posibilidades de ingresar en una UCI si tenían periodontitis severa.
Ahora se da un paso más, y se evalúa específicamente la evidencia existente para proponer una vía por la cual el síndrome respiratorio agudo severo coronavirus 2 (SARS-CoV-2) se transmite a los pulmones, donde causa la COVID-19. Una nueva investigación sugiere que este virus penetra en el cuerpo a través de las vías respiratorias superiores (nariz y boca), se acumula en la saliva de la boca y entra en la placa dental debajo de las encías; luego atraviesa las encías hacia los vasos sanguíneos, desde donde se traslada a las arterias en los pulmones en lugar de hacer este viaje a los pulmones a través de las vías respiratorias.
El estudio de Lloyd-Jones G y cols. describe la base biológica de esta vía de infección. Además, los autores proponen la idea de que las encías enfermas o dañadas podrían debilitar la barrera mucosa en la boca y permitir que el virus ingrese más fácilmente al torrente sanguíneo. «Si se confirma, este modelo hipotético puede proporcionar una justificación para comprender por qué algunas personas desarrollan la enfermedad pulmonar COVID-19 y otras no», se señala en el artículo. Igualmente, los autores apuntan que “esto podría cambiar fundamentalmente la forma en que se gestiona la COVID-19, proporcionando una nueva línea de exploración de tratamientos dirigidos a la fuente del reservorio viral, que es la boca”.
Importantes implicaciones
De confirmarse esta hipótesis, a juicio de los investigadores, “se podrían implementar simples medidas antimicrobianas de salud bucal no solo con el objetivo de reducir el riesgo de transmisión entre individuos, sino también como un medio para mitigar el riesgo de desarrollar enfermedad pulmonar y, por lo tanto, la más forma grave de la enfermedad».
El primer autor del estudio, el Dr. Graham Lloyd-Jones, radiólogo del Hospital del Distrito de Salisbury (Reino Unido), destaca que “nuestras investigaciones sugieren que el virus primero infecta las vías respiratorias superiores (el conducto nasal y la boca), forma un depósito en la saliva de la boca y luego pasa a los pulmones, pero sin causar visiblemente una inflamación de las vías respiratorias. Pensando anatómicamente, parece sencillo que el virus en la saliva podría filtrarse a través de las encías, hacia los vasos sanguíneos, y llegar directamente a los pulmones, exactamente en las áreas que vemos afectadas por la COVID- 19 en las radiografías torácicas y tomografías computarizadas».
El coautor de este trabajo, el profesor Iain Chapple, de la Universidad de Birmingham (Reino Unido), recuerda que “la placa dental contiene miles de millones de microbios, que debe eliminarse a diario; de lo contrario, las encías se inflaman y se forman pequeñas úlceras que se comunican directamente con el torrente sanguíneo entre las encías y los dientes. La placa debajo de las encías forma una biopelícula, una mezcla compleja de microbios, proteínas y azúcares, que actúa como un entorno de autoprotección para que muchos patógenos sobrevivan y prosperen. Dada la alta carga viral del SARS-CoV-2 en la saliva, esta ruta de transferencia a los pulmones a través de la sangre es muy plausible».
De esta forma, el nuevo estudio publicado pone el énfasis en la importancia de la salud periodontal en general, y particularmente durante la pandemia en curso. Aunque se necesita más investigación para corroborar esta teoría, es imprescindible extremar el cuidado de la salud bucodental, realizar chequeos regulares y someterse a tratamiento cuando sea necesario.
El estudio concluye que, “hasta que se demuestre o refute, la higiene bucal diaria y otras medidas para el control de la placa deben priorizarse en la población general, ya que estas medidas no solo mejoran la salud y el bienestar bucal, sino que también podrían salvar vidas en el contexto de la pandemia”.