Las clínicas odontológicas han tenido clásicamente una misión prioritaria, la de cuidar de la salud bucodental de sus pacientes, así como también la de garantizar su máxima seguridad y comodidad. En la era marcada por la pandemia de COVID-19 este compromiso se ha intensificado aún más, según subraya Mª del Rosario Garcillán Izquierdo, ponente en la sesión SEPA del 2º Congreso Nacional Multidisciplinar COVID-19 y profesora titular de Odontología Preventiva y Comunitaria Facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid.
A pesar de la pandemia, la consulta dental se ha mantenido como un bastión esencial para garantizar la atención a los pacientes y asegurar su salud bucodental…y general. ¿No cree?
Así es. En la situación de pandemia SARS-CoV-2 que estamos viviendo los profesionales de Odontología hemos tenido que incluir medidas en nuestros protocolos para evitar el contagio del coronavirus. Es muy importante que los pacientes sigan acudiendo a las clínicas para mantener su salud bucodental.
¿Hasta qué punto ha sido importante el esfuerzo realizado por adaptar las consultas dentales a esta nueva realidad?
Ha sido muy significativo. Hemos adoptado importantes medidas de prevención en nuestras clínicas, que han demostrado ser eficaces; además, ahora podemos incluso hacer una valoración del resultado que nos han ofrecido algunas soluciones innovadoras se han ido sumando a lo largo de los últimos meses.
¿Cuáles destacaría como las principales medidas aplicadas en la consulta dental para evitar el contagio por SARS-CoV-2?
Siempre las medidas preventivas son las que confieren mayor protección. Los ambientes ventilados demuestran que son aconsejables para aislarnos en mayor medida del virus.
A su juicio, ¿qué papel cree que juega la Odontología (y la consulta dental en concreto) en el control de la infección cruzada?
La cavidad bucal y las vías respiratorias son la puerta de entrada a la infección que estamos padeciendo. Por un lado, estamos diagnosticando lesiones en partes blandas debido al coronavirus y, por otro, los colutorios nos ayudan a disminuir la carga viral en la boca. Sumado todo esto al hecho de que necesitamos quitar la mascarilla a nuestros pacientes para llevar a cabo los tratamientos dentales, la Odontología ha adoptado protocolos estrictos de seguridad frente a la infección por SARS-Cov-2, con muy buenos resultados en su cumplimiento.
En cualquier caso, ¿atisba una próxima vuelta a la antigua normalidad?
Es posible, pero para ello es preciso insistir en la responsabilidad individual para erradicar la COVID-19, con la implementación de medidas preventivas que se han mostrado eficaces. Pronto, entre todos, conseguiremos volver a nuestra vida compartida con los demás, incluida la salud bucodental.
Para más información e inscripción (gratuita) en el 2º Congreso Nacional Multidisciplinar COVID-19, aquí