El Dr. Mauro Merli es un de los expertos internacionales destacados que colaboran en el nuevo número de “Periodoncia Clínica”, dedicado de forma monográfica a los nuevos abordajes en regeneración ósea. En esta entrevista nos resume algunas de las lecciones principales que se extraen de un artículo que publica en esta revista, en colaboración con su grupo de trabajo.
Junto a Giorgia Mariotti, Marco Merli, Marco Moscatelli, Umberto Pagliaro, Michele Nieri, el Dr. Mauro Merli presenta un caso clínico que evidencia los beneficios que se obtienen con la reconstrucción ósea tridimensional mediante el procedimiento Fence Technique, una técnica quirúrgica individualizado en dos fases para la reconstrucción ósea basada en una posición tridimensional correcta del implante.
¿Por qué considera que el tema monográfico de este número de “Periodoncia Clínica”es de especial relevancia en la actualidad?
En base a estudios bien diseñados, llevados a cabo en la primera década del nuevo milenio por parte del grupo de Lindhe, hemos entendido el proceso biológico íntimo relacionado con la reabsorción fisiológica del alvéolo. La cantidad y calidad de este proceso implica la aplicación muy frecuente de procedimientos de reconstrucción ósea, especialmente en el área estética. En los últimos 20 años se han propuesto diferentes soluciones y diferentes biomateriales y, sin duda, los artículos incluidos en “Periodoncia Clínica” sirven para presentar distintas soluciones, trucos y consejos técnicos en la regeneración ósea.
Dentro de estos artículos a los que hace referencia, resulta muy llamativo el que presenta su grupo de trabajo. ¿Qué lecciones se pueden extraer de él?
Nuestro propósito era compartir la evolución de la Fence Technique a lo largo de los años, identificando las ventajas y los límites. Tratamos de ilustrar varios pasos particulares de esta técnica utilizada para la reconstrucción ósea individualizada tridimensional antes de la colocación de implantes dentales, y presentamos los resultados después de 5 años. Son tres casos clínicos que muestran diferentes grados de atrofia ósea, y en los que se consiguió la reconstrucción ósea prevista y, tras la posterior colocación de los implantes, mostraron estabilidad ósea en el tiempo.
En su opinión, ¿qué aporta la Fence Technique como ventaja sobre otras técnicas?
La principal ventaja está relacionada con la membrana nativa de colágeno utilizada, tanto para los defectos horizontales como para los verticales, lo que reduce los riesgos relacionados con la membrana no reabsorbible.
¿En qué indicaciones o perfil de paciente ofrece mayores beneficios?
Su empleo en un paciente totalmente desdentado es una indicación principal. En algunos sujetos los resultados obtenidos en estudios preliminares y en un ensayo clínico controlado muestran resultados muy positivos.
¿Cómo es la curva de aprendizaje? ¿Es una maniobra técnicamente compleja y al alcance de unos pocos expertos?
Comencé a usar microplacas para soportar la membrana reabsorbible hace más de 20 años. Los procedimientos quirúrgicos avanzados se componen de numerosos detalles, cada uno de los cuales es importante para reducir el riesgo de complicaciones o errores técnicos. En cualquier caso, no me gusta la idea de que algunos procedimientos sean soluciones solo para expertos. Yo creo que esta opción que planteamos puede ser realizada por cualquier persona con formación en el campo de la cirugía oral.
¿Es la la Fence Technique capaz de reducir la tasa de complicaciones?
Sí, en base a datos científicos y la experiencia adquirida, esta solución está diseñada para reducir las complicaciones en casos clínicos complejos.
¿Y cómo se maneja en caso de exposiciones?
Si las dehiscencias de los tejidos blandos con la exposición de las microplacas ocurren inmediatamente después del procedimiento, el resultado puede verse comprometido; en cambio, si la exposición se observa después de algunas semanas, es necesario controlar la contaminación y es posible observar la reepitelización debajo de la placa sin tener que eliminarla de inmediato.
¿Le gustaría añadir algo más…?
Tan solo comentar que en lugar de utilizar una microplaca de titanio, la evolución lógica fue apoyar la membrana de colágeno con una fina capa cortical solo en el lado vestibular, llenando el vacío con biomaterial: la wafer technique.