El Dr. Alberto Ortíz-Vigón, junto con el Dr. Luca de Stavola, ha ejercido las labores de director invitado en el número 19 de “Periodoncia Clínica”, dedicado monográficamente a los nuevos abordajes en regeneración ósea. Según destaca este experto, que también es coautor de varios artículos publicados en esta revista, “ha sido una experiencia extraordinaria y reconozco que me hizo mucha ilusión recibir la invitación por parte del Dr. Ignacio Sanz-Martín, en nombre de SEPA”.
¿Qué le ha resultado lo más grato y positivo? ¿y qué le ha supuesto una mayor carga de esta labor desempeñada?
Lo primero, y más importante, es que ejercer de director invitado en una revista de tanto prestigio es una gran responsabilidad, que es todavía mayor si echásemos la mirada atrás y enumerásemos algunos de los directores invitados previos, entre los que cabe destacar a mi mentor el Prof. Mariano Sanz, el Prof. Frank Schwarz o el mismísimo Prof. Klaus Lang.
La parte más bonita de mi labor ha sido la interacción con los autores y la revisión de sus artículos
Como suele suceder en estas ocasiones, la parte más bonita de mi labor ha sido la interacción con los autores y la revisión de sus artículos, que son de un altísimo nivel científico y clínico. Quizás, lo menos ameno hayan sido los procesos administrativos que requieren las publicaciones de esta categoría.
Además, imagino que todo se hace más sencillo y agradable contando con la colaboración de un experto de la talla del Dr. Luca de Stavola…
Así es. Mi amigo Luca es tan virtuoso en la cirugía como en los aspectos científicos, por lo que trabajar con él ha sido muy sencillo; no dudé ni por un momento que así sería.
¿Se han cumplido los objetivos previstos iniciales de este número?
Desde nuestro punto de vista, como directores invitados, se han cumplido sobradamente las expectativas que teníamos sobre este número. La calidad de las publicaciones era uno de nuestros principales objetivos y he de reconocer que los autores nos lo han puesto fácil y los lectores podrán disfrutar de un número con unos casos clínicos espectaculares y con el máximo rigor científico.
¿Por qué considera especialmente necesario y útil contar con este especial sobre un tema tan controvertido y actual como la regeneración ósea?
En el contexto socio-económico actual, con un crecimiento superior al 5% de la demanda de servicios odontológicos y una oferta todavía más pujante de profesionales y tratamientos, conviene revisar nuestros protocolos clínicos, valorarlos y continuar mejorando nuestra prestación de servicios.
Clásicamente, los procedimientos regenerativos tenían una mayor morbilidad por la utilización de injertos autólogos mediante técnicas que, a día de hoy, han demostrado una alta efectividad pero con una baja eficiencia. Además, la necesidad de satisfacer la demanda de dientes fijos por parte de pacientes cada vez mayores hace que los procedimientos a realizar sean cada vez más complejos y, a su vez, deban ser más predecibles.
¿Hacia dónde apuntan, principalmente, esos nuevos abordajes en regeneración ósea?
Desde mi punto de vista, deberíamos comenzar a desechar el concepto de “paciente” y ver que los sujetos que requieren nuestro cuidado son consumidores inteligentes de salud. Esto implica que todos los procedimientos que realicemos deben ir dirigidos a resolver los problemas/demandas de la población de la forma más predecible posible y con las menores complicaciones y morbilidad.
Personalmente, ¿cuáles considera que son los principales retos presentes y de futuro en este ámbito de la regeneración ósea?
Particularmente considero que el mayor reto de los procedimientos reconstructivos es la predictibilidad, es decir, que tengamos una confianza de al menos el 95% de que va a ir todo según lo planificado. Esto es, sin duda, lo más complejo, dado que existen tantas variables que intervienen sobre el resultado final que no es posible controlarlas todas. Partiendo de esta realidad, todavía más relevancia que nuestras intervenciones se simplifiquen y nos decantemos por las opciones terapéuticas que alcancen el objetivo consensuado con las menos complicaciones posibles.
Es evidente que la elección de la técnica adecuada, que mejor responda a las necesidades del paciente y de su enfermedad, resulta crucial…
Cierto. Debemos ser realistas sobre nuestras capacidades y sobre los límites biológicos. Cada uno de los artículos publicados en este número describen técnicas que tienen ventajas e inconvenientes. No es casualidad que los procedimientos con menores complicaciones sean los que tienen una mayor limitación de ganancia, y aquellos que tienen resultados espectaculares son los menos predecibles y los que se asocian con mayor riesgo de complicaciones severas.
Aunque se que es complicado escoger, ¿qué artículo o caso clínico incluido en este número le ha llamado más la atención y por qué?
¡Esto es una pregunta trampa! Es muy difícil elegir entre el excelente nivel de publicaciones. Aunque no rehuiré la pregunta; si tuviese que decir qué caso ha sido el que más llamativo me ha parecido, he de reconocer que el paciente presentado por Luca De Stavola me ha dejado sin palabras: no solo por la dificultad técnica del procedimiento, sino por el magnífico resultado estético que ha logrado y por mostrar cómo la integración de las nuevas tecnologías digitales ha ayudado a la excelente resolución; además, me resulta muy grato ver que el propio Luca hace mención a la elevada complejidad de este tipo de procedimientos, subrayando el hecho de que la tasa de fracasos es relativamente alta.
¿A qué perfil de profesionales de la Odontología considera que puede ser de especial interés este número?
Creo que es un monográfico que puede resultar interesante para cualquier profesional que trate pacientes de cualquier especialidad. Es importante conocer el status quo de la profesión en general, y de todas las especialidades en particular, para tener una visión más amplia y poder ofrecer a los pacientes el mejor tratamiento posible.
¿Y se pueden sacar algunas conclusiones globales sobre este número monográfico?, ¿qué resaltaría?
Los procedimientos de aumento óseo propuestos han demostrado una alta efectividad para la reconstrucción de los defectos de la cresta alveolar. Sin embargo, algunos procedimientos son muy exigentes y conllevan un elevado riesgo de complicaciones intra y postquirúrgicas. Por ello, en el proceso de planificación terapéutica, se deben seleccionar los procedimientos más eficientes, que conlleven una menor morbilidad y una mayor predictibilidad.
En definitiva, espero que los lectores de “Periodoncia Clínica” nº19 puedan disfrutar de la lectura y de los magníficos casos expuestos en los artículos, sin olvidar que el objetivo último de nuestra actividad profesional es satisfacer a largo plazo a nuestros pacientes.