La segunda jornada de Sepa Higiene promete responder al alto nivel e interés despertado por las sesiones que se celebraron este viernes, donde destacaron dos simposios eminentemente clínicos que sirvieron para mostrar las últimas evidencias en tratamiento no quirúrgico de las enfermedades periodontales y periimplantarias.
A lo largo de este sábado se tienen previstos dos simposios en los que se intentará dar respuesta a temas muy relevantes como los relacionados con la gestión de los pacientes o con la comunicación entre profesionales de distintas disciplinas odontológicas. Además, el día finalizará con una serie de conferencias que tendr mismo quien se hará cargo dellaperiodontitis estadio I, III y III.rte de las ocasiones. Es por esto que es clave el tener un sián como eje central el papel del equipo odontológico en la promoción de la salud general.
De hecho, el programa de actividades de Sepa Higiene, incluido dentro de la amplia oferta formativa del Congreso de la Periodoncia y la Salud Bucal, culmina con un simposio organizado con la colaboración de la Alianza por la Salud Periodontal y General. Como avanza la Dra. Bettina Alonso, moderadora de esta sesión, “debemos dejar claro que tenemos un papel muy importante en nuestras consultas, contando con una posición de privilegio para ayudar a nuestros pacientes”. A juicio de esta experta, “no debemos centrarnos sólo en un diente o una encía, sino pensar en nuestros pacientes como un todo; debemos asumir que no sólo contribuimos a promover su salud bucodental, sino también a mejorar su calidad de vida. Tenemos que formar parte de la alianza global por la salud”.
Y en este propósito resulta esencial el papel del higienista dental. Entre otras muchas funciones, este profesional es clave para establecer una relación de confianza con el paciente, que facilita ir más allá de la salud bucodental, incorporando consejos, recomendaciones a nivel general.
Como indica la Dra. Alonso, “en una consulta todos los miembros del equipo (higienistas, auxiliares, administrativos,…) se deben respetar e implicar en el tratamiento del paciente, cada unos desde sus funciones particulares, pero en el fondo complementarias. El odontólogo debe confiar en su equipo, en sus capacidades y darles cierta autonomía. Desde la fuerza y la unión del equipo en la clínica dental podremos obtener los mejores resultados para nuestros pacientes”.