La Federación Europea de Periodoncia (EFP) ha impulsado un informe elaborado por The Economist Enterprise que reúne la evidencia científica sobre el impacto de la salud bucodental en el rendimiento deportivo. El documento concluye que enfermedades como la gingivitis o la periodontitis pueden afectar a la recuperación, la resistencia, la fuerza y la disponibilidad para entrenar y competir.
Entrenar más, alimentarse mejor o descansar adecuadamente ya no son los únicos factores que pueden decidir una victoria. La salud bucal, y especialmente el estado de las encías, emerge como un elemento que también interfiere en el rendimiento deportivo… y puede marcar diferencias en el deporte de élite. Esta es una de las principales conclusiones del informe “Winning Margins: The Impact of Oral Health on Athlete Performance”. El documento analiza la creciente evidencia científica que relaciona la salud bucal con el rendimiento físico, poniendo el foco especialmente en el papel de las enfermedades periodontales como factor que puede afectar a la inflamación sistémica, la recuperación muscular, la resistencia y el estado general de salud.
Entre otros aspectos, se subraya que la salud bucal no puede entenderse de forma aislada del resto del organismo. La inflamación provocada por enfermedades como la periodontitis puede repercutir en distintos procesos fisiológicos que resultan esenciales para cualquier deportista, desde la capacidad de recuperación tras el ejercicio hasta la calidad del sueño, la nutrición o la disponibilidad para entrenar y competir.
La salud periodontal entra en juego
Aunque factores como el entrenamiento, la alimentación, la hidratación o la preparación psicológica son ampliamente reconocidos como determinantes del éxito deportivo, la salud bucal continúa siendo un aspecto frecuentemente infravalorado. Sin embargo, la evidencia científica apunta a que mantener unas encías sanas puede contribuir a optimizar la preparación deportiva y reducir factores que comprometen el estado físico del atleta. Enfermedades como la gingivitis o la periodontitis favorecen procesos de inflamación sistémica que pueden afectar a la recuperación tras el ejercicio, aumentar la fatiga, alterar el sueño, dificultar una correcta alimentación e, incluso, comprometer la fuerza, la resistencia y el equilibrio.
El informe también recuerda que la relación funciona en ambos sentidos: el propio deporte puede aumentar el riesgo de problemas orales. El consumo frecuente de bebidas energéticas, la disminución del flujo salival durante el ejercicio intenso, determinadas condiciones ambientales o el riesgo de traumatismos hacen que muchos deportistas presenten una mayor incidencia de caries, erosión dental y enfermedad periodontal que la población general.
Entre los datos recopilados en el informe destacan algunos especialmente significativos: – las enfermedades orales siguen siendo una de las patologías más frecuentes en todo el mundo; – la inflamación bucal puede favorecer procesos inflamatorios en todo el organismo; – un 9 % de los deportistas de élite encuestados en Reino Unido reconoció que sus problemas de salud bucal habían afectado a su capacidad para entrenar o competir; – entre los atletas que acudieron a la clínica dental durante los Juegos Olímpicos de Londres 2012, el 18% afirmó que los problemas bucodentales habían repercutido en su entrenamiento o desempeño deportivo.
Una llamada a la acción y la colaboración
El documento reclama que la salud bucodental forme parte de los programas de prevención y atención sanitaria dirigidos a los deportistas. Para ello, propone una mayor colaboración entre odontólogos, médicos deportivos, entrenadores, clubes, federaciones y organismos responsables de la salud pública.
Ante esta realidad, los expertos defienden que la salud bucal deje de ser un aspecto secundario y pase a integrarse de forma habitual en los programas de medicina deportiva. La incorporación de revisiones odontológicas periódicas, medidas preventivas y especialistas en odontología deportiva dentro de los equipos multidisciplinares podría aportar una ventaja competitiva que, en el deporte de élite, puede resultar decisiva.
En palabras del doctor Maher Zahar, miembro del Grupo de Expertos Médicos del Comité Olímpico Internacional, “sin una buena salud bucal es mucho más difícil mantener una buena salud general”. Asimismo, responsables deportivos y entrenadores internacionales coinciden en que la salud bucal sigue sin recibir la atención que merece dentro de la preparación de los deportistas de élite.
La EFP considera que este informe constituye una herramienta de divulgación y sensibilización para acercar la periodoncia al ámbito deportivo y favorecer que la salud bucal ocupe el lugar que le corresponde dentro de las estrategias de promoción de la salud. Coincidiendo con la celebración de grandes competiciones deportivas internacionales, la publicación pretende contribuir a aumentar la conciencia social sobre la estrecha relación entre una boca sana, una mejor salud general y un mejor rendimiento físico.
Desde SEPA se recuerda que la prevención, el diagnóstico precoz y el tratamiento de las enfermedades periodontales no solo contribuyen a preservar dientes y encías, sino que forman parte de una estrategia integral para mejorar la salud y el bienestar de toda la población, incluidos quienes practican deporte de forma profesional o amateur.
Puedes acceder al informe completo aquí