Y es que la salud bucodental en las personas que tienen una infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) adquiere un protagonismo especial: no solo los pacientes precisan mayores cuidados a nivel oral, sino que también la salud bucodental puede ser un precoz indicador de que existe esta infección.
Y es que muchos de los signos y síntomas típicos de VIH+ aparecen por primera vez en la boca y, a menudo, es el profesional de la salud bucodental el primero en notar estos cambios. La boca puede ser la primera parte de su cuerpo a mostrar signos de la infección por VIH; así, infecciones oportunistas, como la candidiasis (aftas), a veces son el primer indicador de que el sistema inmunológico no está funcionando adecuadamente y pueden ser un indicador de cómo el VIH está afectando su cuerpo. Por ello, los profesionales de la salud oral desempeñan un importante papel tanto en la salud bucal como en el bienestar general de estos pacientes que no puede subestimarse.
Una tercera parte de las personas portadoras del VIH tiene problemas de infecciones en la boca y aparición de úlceras causadas por la bajada de defensas de su sistema inmunitario. Además, entre el 30 y el 50% de personas con SIDA desarrolla periodontitis, una enfermedad bucodental que compromete la existencia y funcionalidad de los dientes.
La higiene bucodental es básica en estos casos para evitar un empeoramiento de las infecciones y úlceras: cepillado de piezas dentales tres veces al día, uso de colutorios una vez al día y también apoyo a la limpieza con el hilo dental. Recuerda que el chequeo anual de la boca, o cada seis meses según te indique tu dentista de confianza, dientes y encías puede detectar la aparición de esta enfermedad.
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